Cambia tu rutina y acude a trabajar en bicicleta. Ganarás independencia y te quitarás de en medio atascos y problemas de aparcamiento. En este post te descubrimos todo lo necesario para ir preparado en tu bicicleta y que ninguna sorpresa te pille desprevenido.

A muy pocos privilegiados les apetece ir a trabajar cada mañana. Te levantas, desayunas algo rápido y sales disparado a la oficina. Ese pequeño (o no tan leve) trayecto hacia el trabajo se puede convertir en un paseo no muy agradable. Si bien vamos en coche, los atascos nos pueden amargar la mañana. Y si vamos en transporte público, quizás la gran afluencia de gente nos agobie un poco. A pesar de ello, existe una alternativa limpia, cómoda y saludable para ir a trabajar que hay que resaltar en plena Semana de la Movilidad: la bicicleta.

No hace falta ser Induráin para coger la bicicleta todas las mañanas. Ahora puede que pienses: si tengo que recorrer siete kilómetros diarios a golpe de pedal, llegaré al trabajo más acalorada de lo normal. Por ello, y para convencerte de que ir a la oficina en bici es una gran alternativa (siempre y cuando no tengas que recorrer más de 10 kilómetros), te damos una serie de consejos para que ir al trabajo día a día se haga más llevadero:

Ve segura

Revisa que todos los elementos de la bicicleta estén correctamente. Utiliza casco y chaleco si es necesario. La seguridad es importante para circular con la bicicleta. Y más en una ciudad.

Planea la ruta al trabajo

No es lo mismo dirigirse a la oficina por plena Gran Vía que por calles menos transitadas. Puede que exista una ruta a tu trabajo mucho más agradable y menos peligrosa. Es importante que la planifiques, aunque tengas que recorrer algún que otro kilómetro más, para ir más cómoda y segura.

Ve con tiempo suficiente

Para evitar problemas, lo mejor es que sepas el tiempo que te llevará de media el trayecto hacia el trabajo y que le sumes 10 o 15 minutos más. Ir con calma, sin el tiempo pegado, es mucho mejor a la hora de circular por las calles. Si vas con tiempo, no tendrás necesidad de correr con la bicicleta y reducirás tanto tu cansancio como el riesgo de sufrir algún tipo de accidente.

Instala una canasta

Una mochila o el bolso es lo primero que te viene a la cabeza cuando te dicen que tienes que llevar algo. En el caso de la bicicleta, lo mejor es que tengas el cuerpo lo más libre para maniobrar lo necesario. Una mochila, no solo nos perjudica ligeramente a la hora de movernos en la bicicleta, sino que nos hará sudar de más. Instalar una canastilla nos permitirá cargar todo lo necesario, ya sea el ordenador portátil el trabajo, el bolso o cualquier otra cosa.

Lleva herramientas

El mantenimiento y cuidado de la bicicleta es un aspecto vital a la hora de asegurar nuestra seguridad encima de ella. Pero, como ya sabemos, los accidentes ocurren y no hay nada mejor que estar preparado para cualquier pequeña incidencia o avería que nos pueda pasar en la bici. Si por ejemplo se te sale la cadena, o si te surge algún problema en el sistema de marchas que te impide continuar, podrás resolverlo en pocos minutos con las herramientas adecuadas.

Lleva la ropa adecuada

No hace falta que vayas a una tienda especializada de ciclismo y te compres la vestimenta propia para subir un puerto de montaña. Pero sí que la ropa que lleves no se vaya a romper al subirte a la bicicleta o no se te vaya a colar entre las ruedas. Es decir, no te pongas una falda larga que lo complique todo. Casi siempre podremos combinar ropa adecuada para el trabajo con que sea cómoda para dar pedales. En el caso de que tengamos un evento especial, siempre podremos poner en nuestra canasta la ropa de recambio. Otro aspecto a tener en cuenta es la climatología. Debemos adaptar nuestra ropa a la época del año y el frío que haya.

En definitiva, basta con ir preparada para acabar con los agobios de primera hora de la mañana junto con tu bicicleta. Te ayudará a comenzar el día con otra energía. Además, ir en bicicleta ayudará a mejorar tu estado físico y a prevenir enfermedades y problemas de peso.  Y, en caso de cualquier desgracia, siempre puedes contar con Tu Vida para ayudarte a ti y tu familia. Descubre las condiciones y empieza a asegurar tu futuro y el de tu familia.

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