Si nos estamos planteando contratar un seguro de vida, debemos tener en cuenta algunas cuestiones que marcarán que tipo de seguro contrataremos y con quién. ¿Cuáles son? En el post de hoy hacemos repaso de algunas de ellas para que puedas asegurar tu futuro.

Conforme avanzan los años, crecen las responsabilidades. Primero un trabajo, luego independizarse, una mascota, quizás una familia… Dejamos de preocuparnos solo por nosotros y empezamos a formar parte de un proyecto de vida con personas que dependen directa o indirectamente de nosotros.

Y mientras somos este soporte de otras personas, cualquier accidente o enfermedad tiene unas consecuencias que no solo afectan nuestra salud, sino a la calidad de vida de quienes nos rodean. Nada en la vida es seguro pero cuantas más ayudas tengamos, más sencillo será el camino. Por estas razones, a partir de un determinado momento, los seguros de vida empiezan a ser más necesarios para asegurar nuestra tranquilidad.

En la actualidad, existe una gran cantidad de modelos de seguros (salud, accidente, vida…). Muchas veces nuestro desconocimiento, unido a la cierta desconfianza en las aseguradoras, nos hace dudar a la hora de la contratación. ¿Qué coberturas me ofrecen? ¿Qué prima tendré que pagar? ¿Tendrá mucha letra pequeña? ¿Son todos los seguros iguales? Estas y otras muchas cuestiones que nos surgen, debemos aclararlas y entenderlas antes de contratar un seguro que nos ofrezca coberturas que se adapten a nuestras necesidades. En el caso de los seguros de vida, tendremos que analizar una serie de factores que marcarán nuestra decisión.

En primer lugar, tenemos que buscar información sobre la compañía con la que vamos a contratar el seguro. Es necesario conocer quién está detrás de la aseguradora, cual es su solvencia y cómo se comporta con sus clientes. Posteriormente deberemos que valorar tanto las coberturas principales del seguro como los servicios adicionales. Por un lado, las coberturas principales de los seguros de vida se refieren a una compensación económica en caso de fallecimiento o invalidez permanente. Todos los seguros de vida ofrecen estas compensaciones económicas. Actualmente, cada vez se ofrecen otros servicios asociados a determinadas situaciones que buscan facilitar la vida del afectado y/o de su familia, como pueden ser la asistencia a domicilio o el servicio de traslado de los hijos.

La cantidad de esta compensación económica debe fijarse según nuestras necesidades y las de nuestra familia. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), debemos estimar nuestros gastos anuales medios y restarle nuestros ingresos futuros (teniendo en cuenta la invalidez o imposibilidad de continuar trabajando). Si los ingresos son superiores a los gastos, no necesitaremos un seguro de vida. En cambio, si estos son inferiores y/o tenemos personas a nuestro cargo, será necesaria la contratación de un seguro de vida, con una compensación económica que nos permita mantener nuestra vida mientras tengamos personas dependiendo de nosotros.

En caso de fallecimiento, nombraremos un beneficiario que reciba el capital asegurado. Este beneficiario se puede modificar en cualquier momento informando correctamente a la aseguradora. En cuanto a los servicios adicionales, encontramos una gran variedad de servicios que se adaptan a la diferente especialización del producto contratado. Estos servicios adicionales son los que diferencian unos seguros de otros, por lo que la información y conocimiento de ellas, será un factor importante a la hora de decidir. Cada seguro ofrece una serie de servicios asociados al seguro, con la intención de hacer útiles las pólizas de vida, aun cuando no se activen las coberturas propias del seguro. Por ejemplo, segunda opinión médica, orientación psicológica, información jurídica…  todo esto, con la intención de facilitar la vida del tomador y su familia en caso de que surgiera algún problema.

Una vez analizadas las coberturas y condiciones del producto, será el momento de realizar las gestiones con la aseguradora. Deberemos cumplimentar un cuestionario de salud y, en algunos casos, someternos a un reconocimiento médico. Es una práctica habitual por parte de las aseguradoras para establecer el precio de la prima del seguro en función de nuestro estado de salud. Una vez superados estos trámites, será el momento de firmar y empezar a disfrutar la seguridad y tranquilidad que un seguro de vida te aporta tanto a ti como a los tuyos.

Desde TuvidaON queremos recomendarte el seguro Tu Vida, un seguro pensado para mujeres y que te tiene en cuenta no solo a ti, sino también a las personas y mascotas cuyo bienestar depende de ti. Descubre los numerosos servicios adicionales que ofrece y disfruta al máximo de la seguridad que Tu Vida da a tu futuro y el de tu familia.

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