Creado en 1991, este Día Mundial tiene como objetivo aumentar la concienciación sobre esta enfermedad crónica.

Hoy, Día Mundial de la Diabetes, dedicamos la entrada de nuestro blog a hablar sobre sus síntomas y tratamiento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 440 millones de personas en todo el mundo padecen algún tipo de diabetes, afectando a uno de cada once adultos.

Así, no es de extrañar el gran número de casos de celebrities que conocemos que padecen esta enfermedad. Desde actores de Hollywood, a deportistas, pasando por ‘princesas del pueblo’ o leyendas del rock & roll. Pero no hace falta acudir a ellos para aproximarnos a algún caso. Seguro que en tu entorno más o menos cercano también has conocido algún caso de un familiar, amigo o compañero de trabajo que padece la enfermedad.

La diabetes se origina cuando el páncreas no sintetiza la cantidad de insulina que el cuerpo necesita, la elabora de una menor calidad o no la emplea con eficacia. La función principal de la insulina es mantener valores adecuados de glucosa en la sangre, de modo que la glucosa entre en el organismo y sea transportada al interior de las células, donde se transforma en energía que permite el funcionamiento de tejidos y músculos.

Las personas con diabetes padecen un exceso de glucosa en sangre, ya que esta no se distribuye de modo adecuado, lo que puede ser peligroso para el organismo, sobre todo, para el corazón, las arterias y los riñones. Respecto a sus causas, según la Sociedad Española de Diabetes (SED), no existe una causa exacta que origine la diabetes, ya que depende del tipo de diabetes.

La diabetes tipo 1 suele aparecer en niños, aunque también puede darse entre adolescentes y adultos. Generalmente aparece de forma brusca e independientemente de los antecedentes familiares. Se producen unos anticuerpos que destruyen las células beta -las que producen la insulina en el páncreas-. El motivo por el que aparecen estos anticuerpos aún no está científicamente demostrado. La investigación en este sentido se orienta a discernir si existe una predisposición genética influida por factores ambientales, según la SED. Los síntomas más claros de este tipo de diabetes suelen ser el aumento de la sensación de sed, de hambre, de cansancio y de la necesidad de orinar, así como la pérdida de peso.

Por su parte, la diabetes tipo 2 surge en la edad adulta y en personas de edad avanzada, aumenta su incidencia. En este tipo de diabetes, la efectividad de la insulina disminuye, por lo que aunque se genere en cantidad más que suficiente, ésta no actúa de forma adecuada. Además, suele darse una disminución en los niveles de generación de la hormona. Aquí la causa suele ser la obesidad. En este tipo de diabetes, los síntomas pueden no experimentarse hasta pasados años de haber empezado a padecer la enfermedad, por lo que puede pasar inadvertida, de modo que surjan complicaciones

La diabetes gestacional es cosa de mujeres. Se da durante el embarazo cuando la insulina no aumenta, siendo este aumento necesario para incrementar las reservas de energía. Suele desaparecer tras dar a luz, aunque las mujeres que la padecen tienen bastante riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 a lo largo de su vida.

Otro tipo de diabetes menos común es la diabetes pancreopriva es la que surge a raíz de lesiones en el páncreas, ya sea por inflamación o extirpación del órgano.

Respecto a su diagnóstico, este se realiza midiendo el nivel de glucosa en sangre. Su tratamiento se basa en tres aspectos fundamentales: medicación, dieta y ejercicio físico, factores que contribuyen a mantener los niveles de glucosa dentro de los límites adecuados para reducir el riesgo de otras complicaciones.

En el caso de la diabetes tipo 1 el único tratamiento es la administración de insulina por vía intravenosa, administrada en una cantidad acorde a lo que el diabético come, a la actividad que realiza y a sus cifras de glucosa -por lo que debe medírsela de forma frecuente-.

En la diabetes tipo 2 hay más opciones, entre las que en ocasiones no es necesaria la administración de insulina. Perder peso junto con la adopción de hábitos de vida saludable y el uso de fármacos suele ser la mejor opción.

En caso de que tengas familiares cercanos que padecen la enfermedad, ¡cuidales! Y anímales a seguir las pautas de tratamiento recomendadas. El bienestar de los tuyos seguro que es algo que procuras y te preocupa, sobre todo, cuando piensas en aquellos momentos en los que alguna circunstancia te lo pudiera impedir. Para esas ocasiones, contar con un seguro como Tu Vida puede aliviar tus preocupaciones. En casos en los que no puedas atender a tus hijos o a tus padres, ya sea a causa de sufrir, por ejemplo, un accidente o una hospitalización, Tu Vida te ofrece asistencia para los tuyos y así todo pueda seguir marchando tal como marcharía contigo en casa.

 

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