A la hora de contratar un seguro de vida debemos tener claros algunos aspectos. Coberturas, capital asegurado, primas… son aspectos que debemos mirar con lupa antes de firmar. ¡De ello depende el futuro de quienes más queremos!

Casi todo en esta vida tiene ‘su letra pequeña’. ¡Y qué importante resulta leerla! Sobre todo, a la hora de firmar un contrato. Porque hoy día, también para casi todo, intermedia un contrato.

Si damos importancia al contrato de telefonía que firmamos, más importancia aún deberíamos dar al ‘papel’ que nos ayudará a cuidar del futuro de quienes más queremos. En este sentido, dedicamos hoy la entrada de nuestro blog a darte algunos consejos a la hora de contratar un seguro de vida y que en caso de que decidas contratar uno, escojas aquel que mejores coberturas te ofrece a ti y a tu familia.

En primer lugar, debemos analizar cuáles son las cargas económicas que tenemos y de las que queremos liberar a los beneficiarios, por ejemplo, nuestros hijos, en caso de fallecimiento o incapacidad. Las coberturas del seguro de vida garantizan unos ingresos, en caso de que se produzcan estos supuestos, que permiten, por ejemplo, cubrir el pago de la hipoteca, los estudios o determinadas obligaciones adquiridas en vida por la persona contratante del seguro de vida. Además, algunos seguros cubren enfermedades graves, permitiendo la contratación de un capital que permite cubrir los gastos derivados de esta enfermedad. También existen otras coberturas opcionales, como el doble capital por accidente o el triple capital por accidente de circulación, así como la cobertura de una renta mensual por invalidez permanente absoluta.

En este sentido, es importante prestar atención a la letra pequeña, revisando meticulosamente todas las cláusulas del seguro, tales como las coberturas, fórmulas de indemnización y limitaciones.

seguros de vida
Asimismo, es muy importante atender al capital asegurado. Volviendo al supuesto de tener hipoteca, el capital asegurado debería, como mínimo, cubrir el capital pendiente de pagar. No obstante, es recomendable incrementar el capital asegurado con una cantidad adicional equivalente al salario neto de cinco años.

En función del capital que aseguremos, de las coberturas, de nuestra edad y de nuestro estado de salud, la compañía calculará la prima, que es el precio que debemos pagar por el seguro a modo de cuota o recibo. La prima que se puede establecer es única (un único pago), periódica (se paga a plazos regulares, por ejemplo, anual), fraccionada (pagos periódicos más reducidos que el anual) o fraccionaria (calculada para un periodo inferior a un año).

Tengamos en cuenta que cuanto mayor riesgo representemos para la compañía, más elevada será la prima, por lo que cuanto más jóvenes seamos, más barato será el seguro de vida que contratemos.

Si te preocupa el futuro de los tuyos, quizá debas valorar la contratación de un seguro de vida que les garantice cierta estabilidad económica ante cualquier imprevisto que pudiera surgir. El seguro de vida para mujeres Tu Vida incluye una serie de servicios, además de sus coberturas, orientados a prestar asistencia en el hogar para ti y/o para tus familiares en caso de que alguna eventualidad te impidiera ocuparte de tus tareas habituales. Descubre todas las bondades del seguro Tu Vida y en caso de que decidas asegurar tu futuro y el de tu familia con nosotros, ponte en contacto telefónico y nuestros operadores te ayudarán en todo lo que necesites para asegurar Tu Vida.

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