Una de las grandes preguntas que se hace una familia antes de irse de vacaciones es dónde dejar a su mascota. La respuesta nunca es dejarles solos ni mucho menos abandonarles. Se puede disfrutar de los días libres de manera relajada y teniendo a nuestro amigo de cuatro patas cuidado, conoce cómo a continuación.

Viajar con tu mascota

La primera opción es la de llevar a la mascota con nosotros al lugar elegido para las vacaciones. Podemos encontrar hostales, hoteles, casas rurales o apartamentos que aceptan animal de compañía. Si te decides por ello, hay que hablar con el veterinario por si necesita alguna vacuna para ir al destino vacacional. De igual modo, no debemos olvidar su documentación. Por ejemplo, si se viaja a otro país debe tener el pasaporte para animales que se obtiene en las clínicas veterinarias.

Si el perro o gato no conoce el lugar de destino, es posible que sienta cierta confusión. Para ayudar a superar dicho momento, puedes sacar sus juguetes, hacer que la habitación huela a ti caminando de un lado a otro o bien pasear juntos (pero evita las horas más calurosas y los lugares sin sombra).

¿Qué hago con mi mascota en vacaciones?

Si el animal no puede ir con la familia, hay otras alternativas. Lo más importante es evitar a toda costa la ansiedad y el estrés de nuestra mascota.

Podemos dejarle en casa con un familiar o amigo cercano y responsable. Si son pocos días, podemos pedirle que acuda a nuestro hogar para pasar un gran rato jugando, que le saque a pasear y que vigile que no le falte comida ni bebida. Aunque para que no se sienta solo, es aconsejable invitar a la persona que dejamos como responsable a que pase unos días en nuestra casa.

De igual modo, otra alternativa es que la mascota pase esos días en la casa de una persona en la que confíes y sepas que le dejarás en un entorno donde se le tratará con amor y respeto. Si es posible, lo apropiado es que se conozcan de antes para que así el animal sienta que está con alguien cercano.

Alternativas de confianza

En la actualidad, existen diversas páginas y aplicaciones donde hay una amplia oferta de personas que se ofrecen para cuidar de animales en sus casas de acogida. Se comprometen, además, a mandar fotos y vídeos para que se vea el estado del perro o gato. Para mayor tranquilidad, otros usuarios puntúan a la persona encargada de cuidar de la mascota y así se conoce mejor dónde dejamos a nuestro amigo.

Si sigues sin saber qué hacer, otra opción es una residencia de mascotas. Para elegir la adecuada, asegúrate que cuenta con la supervisión de veterinarios y tú tengas la seguridad de que están bien atendidos en unas instalaciones cuidadas. Puedes acudir al centro para ver cómo trabajan; y si lo haces acompañado de tu mascota mejor porque así se irá familiarizando con el lugar.

Elige adecuadamente pensando en las características del animal y en sus necesidades. Las vacaciones son días para relajarse de la rutina pero no debemos olvidar que nuestro amigo de cuatro patas merece toda la atención y cuidado.

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