Es en el entorno familiar donde creamos nuestro primer vínculo emocional. Se comienza a desarrollar el amor y las primeras emociones, tanto negativas como positivas. Pero, ¿cómo saber que nuestro hijo siente su casa como un lugar seguro?

Cómo deben ser los nexos familiares

Un hogar no es solamente las paredes, los muebles o los electrodomésticos que hay en él; es mucho más. Es una familia que se mantiene unida y que supera todos los acontecimientos juntos. Construir un lugar seguro es la primera prioridad, pero debe hacerse desde el amor y el respeto.

Las relaciones familiares pueden causar dolor, sufrimiento, inseguridad y envidia. Pero construir un entorno fiable que permita desarrollarse a nuestro hijo, tanto de manera física como emocional, hará que los sentimiento sean positivos.

Es muy importante separarse de lo aprendido emocionalmente de los padres. Sus pautas emocionales tenían sentido con otras personas y en otro contexto, y no tienen que ser válidas para nuestros descendientes.

Los hijos deben sentirse como seres únicos y no hay que compararles con nadie, especialmente en temas educativos. Hacerlo será debilitarlos emocionalmente. Mejor olvidar las expectativas y centrarse en lo que es a día de hoy. Recuerda, asimismo, que los niños precisan que se participe activamente en su aprendizaje.

Construir un hogar emocionalmente seguro para ellos

A medida que crecen, requieren mayor supervisión y, especialmente, comprensión. Recuerda que no hace mucho tú también tuviste su edad y sus mismos miedos, inquietudes y sueños. Construir un hogar debe hacerse desde el amor y atendiendo a las necesidades de cada miembro. Un lugar seguro para estimular al niño, compartir tiempo juntos, cuidarle y darle cariño.

No pasa nada porque cometan errores, están aprendiendo de la mejor manera. No pretendamos que nuestro hijo nunca falle: debe aprender del error para poder llegar al acierto y comprender así mejor las situaciones que le va ofreciendo la vida. Demuestra que contará siempre con tu apoyo.

La autenticidad de los padres es una base fundamental para que un niño perciba su hogar seguro y feliz. De igual modo, no dejes de hacerle sentir que te preocupas por ellos y que son importantes. No todo se aprende de los libros, ellos verán en ti un referente y como tal se debe actuar.

Nuestro hijo o hija tendrá en su hogar un lugar seguro al que acudir siempre. Su protección y cuidado está en manos de los padres, y su desarrollo emocional, intelectual y moral pasa por lo que viven día a día en casa.

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