Todos hemos pensado en alguna ocasión que el lugar más seguro y donde no puede sucedernos nada es nuestro hogar. Estudios recientes revelan que los accidentes en el hogar son una de las causa de mortalidad más alta, por encima incluso de los accidentes de circulación. La mejor solución ante esto, es que conozcamos las causas de accidentes más comunes y nos aseguremos de hacer de nuestro hogar un lugar más seguro. ¿Tu familia está realmente protegida?

¿Qué clase de accidentes suceden en casa?

Los más comunes son los siguientes:

Caídas y cortes

A pesar de intentar mantener el orden en casa, es inevitable que algún objeto se quede por medio o que los más pequeños de la casa no los dejen recogidos, y esto pueda provocar una caída. El orden es esencial para evitar accidentes, debemos poner todo de nuestra parte para evitarlos, pero como los imprevistos suceden queramos o no, tenemos que tener asegurado nuestro futuro para poder proteger a nuestra familia de imprevistos. Existen también otros riesgos que podemos evitar como limpiar el suelo con productos resbaladizos, colocar alfombrillas antideslizantes en el baño, asegurar que las alfombras estén bien puestas y no sean causa de tropiezo…

Respecto a los cortes, hay que tener especial cuidado con los niños, ya que son los más vulnerables. Los cuchillos y otros objetos con filo, como las tijeras deben estar guardados de tal manera que los pequeños no puedan acceder a ellos. En cuanto a los demás miembros de la familia, no es recomendable el uso de cuchillos para otras labores que no guarden relación con las específicas de la cocina.

Si a pesar de tomar medidas de seguridad, un familiar se hace un corte, lo primero es tapar la herida y hacer presión sobre ella. Si el sangrado no cesa o la herida es muy profunda, hay que acudir al centro de salud más cercano para ser atendidos.

Intoxicación o envenenamiento

Puede ser por diferentes causas, siendo las más comunes por tomar alimentos en mal estado, ingesta sin control médico de fármacos o por el abuso de bebidas alcohólicas.

Asimismo, también hay que tener cuidado con la inhalación de los productos de limpieza. Si hay niños en casa, es esencial guardarlos en lugares que no alcancen, para evitar así que puedan inhalarlos o ingerirlos. Lo mismo sucede con los medicamentos, que deben ser guardados en un sitio seguro donde no tengan grandes cambios de temperaturas. Para complementar esta información os recomendamos que leáis este post “Riesgos de no revisar la caducidad de los medicamentos”.

Quemaduras

Este tipo de accidentes es muy común cuando se cocina, electrodomésticos como el horno o la vitrocerámica son los que más quemaduras producen. En casi todos los casos es por un descuido humano. Es importante prestar atención a las zonas de calor y hacer uso de guantes u utensilios que eviten el contacto directo. El agua muy caliente también es causante de graves quemaduras, por lo que hay que asegurarse de que está a una temperatura adecuada o teniendo especial cuidado al manipularla.

Para evitar incendios, no olvides retirar siempre las sartenes y ollas del fuego, y no fumar cerca de cortinas ni sobre la cama o el sofá. Además tenemos que mantener la ventilación adecuada y tomar las medidas necesarias para evitar grandes incidentes.

Electrocución

Esta clase de accidente se puede evitar si prestamos especial atención a detalles básicos de seguridad, como no enchufar aparatos eléctricos con los pies mojados o descalzos o reparar una avería eléctrica sin antes haber desconectado el interruptor general. Además, es recomendable para una mayor seguridad en casa y, sobre todo si tienes niños, el uso de protectores en los enchufes.

Atragantamiento

Los niños son los principales afectados, por lo que hay que extremar las precauciones. Para evitar casos de asfixia no hay que dejar objetos de pequeño tamaño a su alcance ni permitir que jueguen con estos. Vigila a los pequeños mientras comen, un trozo más grande de lo habitual puede ser causa de un susto y riesgo de atragantamiento.

También es importante para evitar el atragantamiento, que se mastique bien la comida y que se ingiera la cantidad de agua recomendada, para que esta ayude a tragar con mayor facilidad.

A pesar de tener todo controlado, nunca se sabe qué puede ocurrir. Si sucede un accidente, hay que estar totalmente preparado y disponer de un seguro de vida nos otorga la tranquilidad necesaria para sentirnos protegidos. Supone un apoyo para situaciones como las comentadas anteriormente que, aunque parezcan obvias y pensemos que a nosotros no nos sucederán, no estamos exentos de vivirlas.

 

¿QUIERES GANAR UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE?
Únete al programa de embajadoras de Tu vida ON
SABER MÁS
Artículo previoLos beneficios de la risoterapia para niños
Siguiente artículo¿Estás seguro de que tu desayuno es saludable?

DEJA UNA REPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduce tu nombre aquí