La semana pasada una noticia nos llamó mucho la atención. En el año 2040 los españoles seremos los más longevos del mundo. Así lo asegura un estudio de la Universidad de Washington, que pronostica que, en 2040, la esperanza de vida media de los españoles se situará en los 85,8 años.

De este modo, España desbanca a Japón en el ranking de longevidad, aunque por poco, pues su esperanza de vida media será de 85,7 años. En el tercer y cuarto puesto se situarán Singapur y Suiza, con 85,4 y 85,2 años de esperanza de vida media respectivamente. A la cola del ranking, la población de Lesoto, país del África meridional, con una esperanza de vida media de 57,3 años.

Así, España ha subido tres puestos respecto al último ranking elaborado en 2016. Otros datos a destacar al comparar ambas ediciones del estudio son la previsión de que China ascienda 29 puestos en cuanto a esperanza de vida media en 2040, mientras que Estados Unidos descendería 21 posiciones.

 Esta noticia nos ha hecho recordar a Pep Mascaró, el protagonista del anuncio de Coca Cola que hace unos años nos emocionaba yendo a conocer a su nieto y contándole lo que le esperaba en esta vida. ¿Lo recuerdas?

Previsiblemente, en pocos años, esta escena se repita cada vez más. Al menos en nuestro país. Buenas noticias para las que también debemos estar preparados, pues nuestros mayores padecerán durante más años los ‘achaques’ de la edad.

Y es que el aumento de la esperanza de vida suele llevar aparejado el hecho de convivir con ciertos niveles de dependencia. Enfermedades ligadas al sistema nervioso, como el alzheimer o el parkinson, o enfermedades que afectan más al plano físico, como la osteoporosis, son dolencias comunes entre las personas de avanzada edad y que conllevan la pérdida de la capacidad de valerse por sí mismos.

Sin duda, nos sentiremos afortunados por poder disfrutar, durante cuantos más años mejor, de nuestros mayores, a quienes podremos ‘devolver’ los cuidados que nos brindaron durante nuestra infancia.

En este sentido, debemos valorar el hecho de cubrir los cuidados que nuestros mayores necesiten en caso de que algún imprevisto nos impidiera prestarles la atención que merecen. Así, el seguro de vida Tu Vida no solo te protege a ti, sino a tus padres si conviven contigo Si alguna eventualidad como un accidente te impidiera cuidar de los tuyos, este seguro ofrece coberturas adicionales por las que se presta asistencia a tus mayores. Una estupenda fórmula para ofrecer a los tuyos el cuidado que se merecen.

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