No siempre podemos atender tan bien como quisiéramos a nuestros mayores. Las horas que pasamos en el trabajo, en ocasiones, nos impiden dedicarles el tiempo que a su edad requieren. Y si a esto le sumamos nuestras obligaciones con nuestros hijos, la reconciliación familiar puede resultar muy complicada. Para ayudarnos a cubrir sus necesidades, podemos solicitar diversas prestaciones sociales.

¿Qué tipo de prestaciones para personas dependientes se pueden solicitar?

El objetivo de las prestaciones sociales es mantener a la persona mayor en su domicilio. Es decir, no llevarle fuera de su entorno familiar y social. Para ello, tanto el anciano como sus familiares pueden pedir las siguientes:

Centro de día

Las personas de tercera edad son atendidas durante la jornada laboral. En ellos se trabajan diversos aspectos como la salud física o la higiene, y sus programas giran sobre actividades de atención psicológica, terapia ocupacional o animación socio-cultural.

Además, existen algunos centros de día que se especializan en tratar las dependencias de manera exclusiva como, por ejemplo, aquellos destinados a tratar a enfermos que sufren algún tipo de demencia.

Cada comunidad autónoma cuenta con sus propios requisitos, pero en líneas generales, se exigen los siguientes:

  • Ser mayor de 60 años.
  • Residir en la localidad donde se solicita la plaza.
  • Ser pensionista, cónyuge de pensionista o bien tener derecho a las prestaciones sociales del IMSERSO.
  • No padecer ninguna enfermedad contagiosa o bien una que requiera atención especial en un centro médico.
  • No poder ser atendido por otras personas durante el día.
  • Poseer una autonomía reducida para la realización de las actividades básicas del día a día.

Ayuda a domicilio

Consiste en un conjunto de actividades a cargo de una persona cualificada en el domicilio de la persona dependiente. Dichas tareas se pueden dividir en:

  • Tareas domésticas como realizar la compra o una limpieza de la casa.
  • Servicios personales como ayuda para ir al servicio, para caminar o para comer.
  • Apoyo para la realización de actividades como la adaptación a la vivienda.

La solicitud de ayuda a domicilio se puede pedir durante todo el año y se realiza a través de trabajadores sociales, ayuntamientos o por comunidades. Por regla general, se realiza una entrevista en el domicilio del solicitante.

Los requisitos así como las horas de ayuda varían de una comunidad a otra. Por ejemplo, en Madrid se divide la ayuda en:

  • Grado I dependencia moderada: máximo 20 horas al mes de ayuda a domicilio intensiva.
  • Grado II dependencia severa: entre 21 y 45 horas al mes si es intensivo, y 15 horas si la asistencia no es total.
  • Grado III gran dependencia: entre 46 y 70 horas al mes si es intensivo, y 35 horas al mes si es prestación parcial.

Teleasistencia

A través de un colgante o una pulsera, la persona mayor estará siempre en contacto con una central de atención, pudiendo solicitar la ayuda que necesitan rápidamente y durante todo el día.

Se trata de un servicio destinado a personas que viven solas o que tienen una discapacidad. La teleasistencia puede ser, o bien a través de una unidad móvil que se desplaza hasta el lugar de residencia del anciano y que cuenta con las llaves de la casa; o atendiendo a la persona desde la central, quien gestionará la movilización del personal que se requiera (ambulancia, bomberos o policía) para atender la emergencia, además de encargarse de contactar con el familiar o la persona más cercana que tenga las llaves del domicilio.

La solicitud de asistencia y ayuda a mayores depende del lugar de residencia. Por ello, lo más correcto será acudir al ayuntamiento para informarnos de cómo se solicitan las prestaciones sociales y qué requisitos nos piden para su obtención. Cuidemos a nuestros mayores como ellos merecen.

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