¿Eres de las que duermen poco? Dormir bien es una de las claves para llevar una vida saludable. Es este post te explicamos por qué no es verdad aquello de ‘dormir es dejar de vivir’ y cómo la calidad del sueño afecta a nuestra salud.

Seguro que más de una mañana, al sonar el despertador, te ha venido a la mente aquello de “hoy no me puedo levantar…”. Y no por un malestar precisamente, sino porque tienes la sensación de que sólo han pasado unos minutos desde que apagaste la luz y conciliaste el sueño.

El sueño es necesario. Aunque parezca increíble, necesitamos dormir… ¡un tercio de nuestra vida! La principal razón: nuestro cerebro. Porque, nunca mejor dicho, ‘necesita desconectar’. Mientras estamos despiertos, nuestras neuronas establecen entre ellas millones conexiones como resultado de nuestras experiencias. Durante el sueño, nuestro cerebro elimina las conexiones que no son importantes y refuerza las que sí lo son.

Uno de los motivos por los que algunas personas no duermen bien tiene que ver con el padecimiento de algún trastorno del sueño. Según estudios de A.D.A.M, una de las principales consultoras de salud a nivel mundial, existen más de cien tipos diferentes de trastornos de sueño que se pueden agrupar en cuatro categorías principales. Uno de ellos es el insomnio, que incluye los trastornos que dificultan conciliar el sueño y permanecer dormido. Otro es la somnolencia diurna excesiva, que agrupa los trastornos que producen problemas para permanecer despierto. Otro lo forman los trastornos relacionados con el ritmo del sueño, que impiden dormir en un horario regular. Por último, figurarían los trastornos vinculados a conductas que interrumpen el sueño (terrores nocturnos, sonambulismo, etc.).

Y estos males afectan a un porcentaje importante de la población. Solo en España, un tercio de la población padece algún trastorno del sueño, según datos de la Sociedad Española del Sueño (SES).

sueño dormir bien 2Pero aun quien está libre de padecimientos de este tipo, no duerme como debería, tanto en cantidad como en calidad. Un adulto debe dormir entre siete y nueve horas diarias, pero pocas personas hacen caso a esta recomendación. Volviendo a repasar los datos del SES, en España dormimos una media de 6 horas y 47 minutos, lo que viene a ser una hora menos de sueño en comparación con el resto de los europeos.

Si eres de las que duerme menos de siete horas, ten en cuenta que el cansancio no es la única ni la peor consecuencia de dormir ‘poco y mal’. Quitarnos horas de sueño tiene también otra serie de consecuencias físicas contrastadas.

Según un estudio dirigido por el doctor G. Hasler, del National Institute of Mental Health de Estados Unidos, quienes duermen menos de seis horas tienen 7,5 veces más posibilidades de sufrir sobrepeso. Asimismo, provoca trastornos del apetito, tal como apunta otro estudio de la Universidad de Chicago, que concluye que disminuir las horas de sueño provoca una disminución significativa de la hormona leptina -la que nos proporciona sensación de saciedad-, así como un aumento de la grelina –la hormona que nos produce el hambre-, siendo esta hambre, ‘un hambre’ de alimentos bastante calóricos, especialmente ricos en azúcares.

Y respecto a los azúcares, cabe señalar que dormir poco también aumenta el riesgo de diabetes según estudios de The Endocrine Society. De hecho, una sola noche de insomnio reduce la sensibilidad a la insulina en el hígado y otros tejidos.

Igualmente, dormir mal nos hace perder masa muscular. Durante la noche segregamos más hormona del crecimiento, que estimula la reparación de los tejidos. Y dormir poco interfiere en el proceso, tal como afirma un estudio dirigido por la doctora Arlet V. Nedeltcheva, de la Universidad de Chicago.

¡Y podríamos seguir enumerando! En definitiva, aquello de ‘dormir es dejar de vivir’ no es verdad. Sino que, más bien, al contrario. La esperanza de vida se acorta con la mala calidad del sueño. Varios estudios sobre el sueño, como el dirigido por F.P. Cappuccio, del Clinical Sciences Research Institute de Reino Unido, apuntan a que quienes dormían entre cinco y siete horas tenían una mortalidad un 12 por ciento superior

Por lo tanto, tenemos que empezar a dar la importancia que se merece a nuestro descanso. Respetar las horas de sueño es un gran método de prevención de enfermedades y una de las maneras de cuidar nuestra salud que ‘menos’ esfuerzo nos supone. Desde TuvidaON, te invitamos a respetar esas horas de sueño “sagradas” para que mejores tu calidad de vida y la de quienes te rodean y dependen de ti. Aunque parezca que podemos “estar bien” durmiendo poco, si mejoras este aspecto de tu noche a noche, verás cómo mejora tu estado de ánimo y tu sensación de bienestar. ¡Tu salud y tu tranquilidad son lo primero! Y si crees que estar protegida y proteger a los tuyos te dará la paz que necesitas para descansar como es debido, descubre e infórmate sobre Tu vida, el seguro de vida especialmente pensado en ti y en quienes más quieres.

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