Seguro que has oído hablar en innumerables ocasiones del sexo débil, lamentablemente asociado a la mujer.

Esa definición tiene su origen , entre otros, en la fuerza física del hombre frente al de la mujer. Pero, ¿es realmente la mujer el sexo débil? Además de tratarse de un término despectivo, se trata de un término incorrecto. Numerosos estudios científicos han desmontado esta teoría, relacionando la fortaleza de la mujer con un aspecto no tanto físico sino fisiológico.

Concretamente, queremos destacar el de la Universidad de Granada en colaboración con el Hospital Clínico San Cecilio de Granada. Este estudio ha demostrado que existe una relación directa entre el género del recién nacido y su capacidad de enfrentarse a los procesos inflamatorios y el estrés oxidativo postparto. En este sentido, las niñas demuestran una mayor defensa antioxidante y un menor daño oxidativo en las membranas celulares frente a los niños. Asimismo, son ellas las que responden mejor al estrés desde su nacimiento.

Además,  las mujeres viven de media más que los hombres. Concretamente, 4,4 años más, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los factores que lo determinan son de carácter biológico y social. De hecho, de las 40 principales causas de muerte, 33 afectan más a hombres y 7 más a mujeres.

El estudio afirma que incluso en los países más pobres, donde la esperanza de vida es 18 años inferior frente a la de los países ricos, las mujeres viven más.

Las razones más claras vienen dadas por el hecho de que en un país con poca capacidad económica cuentan con peores sistemas sanitarios, nutrición deficiente, enfermedades infecciosas, complicaciones en los partos o problemas con el agua y el saneamiento.

En este contexto, ¿por qué las mujeres demuestran ‘más espíritu de supervivencia’? Como adelantábamos al principio, el sistema inmunitario de la mujer es más fuerte. Es un hecho contrastado. Por ejemplo, en países con escasos recursos, los niños de hasta cinco años mueren más que las niñas.

Tras la pubertad las diferencias en cuanto a supervivencia también se incrementan. Y es que, a partir de esa edad, ciertas hormonas hacen a los chicos más propensos a sufrir, por ejemplo, infartos. Pero también en la pubertad los factores sociales entran en juego. Y es que ellos llevan un mayor consumo de alcohol y tabaco, son más propensos al riesgo, tienen más accidentes de tráfico, sufren más muertes violentas, entre otros factores.

Otro aspecto que se destaca en el informe es que ellas se cuidan más. En todos los países, independientemente de su nivel de desarrollo, los hombres acuden menos a la ayuda profesional ante una misma enfermedad. Esto se observa en lugares donde, por ejemplo, hay epidemias de VIH o tuberculosis. En estos contextos, el hecho de no acudir al médico provoca que sea mayor la proporción de hombres que no reciben tratamiento, cuestión que, además, contribuye a propagar la enfermedad.

Interesantes datos, ¿no? Al equipo de Tu Vida On nos lo parecen. Y aunque nacer mujer no constituye un seguro de vida sí puede llegar a proporcionarnos cierta tranquilidad. Y no por nosotras, sino por quienes queremos. Saber que es probable que estemos aquí por mucho tiempo para cuidar de los nuestros nos evita ciertas preocupaciones.

No obstante, , no debemos olvidar que nadie, ni hombres ni mujeres, tiene una garantía de que no se vaya a producir el peor de los escenarios antes de tiempo… En este sentido, si quieres proteger a los tuyos, quizá quieras valorar la posibilidad de contratar un seguro de vida para mujeres. Tu Vida puede ser una buena opción. Se trata de un seguro de vida para mujeres que además de las habituales coberturas por fallecimiento e incapacidad ofrece coberturas adicionales de asistencia a tus seres queridos en supuestos en los que tú no puedas proporcionarles los cuidados que merecen. ¡Conoce Tu Vida!

CNP Partners – Tu Vida Seguros

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