El bullying y el bienestar de nuestros hijos

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Bullying y bienestar niños | Seguro de vida para mujeres
Bullying y bienestar niños | Seguro de vida para mujeres

Si tienes hijos, seguro que lo que más te preocupa es su bienestar, en todos los planos de la vida. Su bienestar, tanto físico como psicológico, es determinante para un correcto desarrollo del pequeño. Y, uno de los motivos que contribuye a desestabilizarlo es el acoso escolar o bullying.

El acoso escolar se produce cuando un niño es víctima de daños físicos o psicológicos de otro u otros niños del colegio de forma intencionada y reiterada. Que se llame “escolar” no significa que el acoso suceda solo en la escuela. Cuando un niño está siendo acosado puede serlo en todos sus espacios de relación: colegio, redes sociales, espacios de ocio, deportivos…
Surge a partir de un abuso de poder entre quien agrede y quien sufre la agresión. Elprimero persigue conseguir un beneficio -material o no-, mientras que el segundo, ante la indefensión que experimenta, puede desarrollar una serie de problemas psicológicos que afecten directamente a su salud.

Según informes de UNICEF, los investigadores dedicados al mundo del bullying, lo definen como “una serie de amenazas hostiles, físicas o verbales que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador”. Según la ONG, “a medida que las dinámicas sociales han ido cambiando a lo largo del tiempo, y debido al auge y uso de las tecnologías de la información y de la comunicación como Internet o los teléfonos móviles, los niños están cada vez más expuestos a nuevas formas de bullying”.

En este sentido, debemos prestar atención a los síntomas que un niño víctima de bullying puede presentar, que, como apuntan la mayoría de expertos, pueden enumerarse en:

  • Dificultades para memorizar, concentrarse, atender…, lo que llevaría a una disminución del rendimiento escolar.
  • Ansiedad, depresión, irritabilidad, falta de apetito, jaqueca, cansancio…
  • Dificultad para dormir e insomnio, sufriendo pesadillas cuando logra conciliar el sueño.
  • Introversión y aislamiento social, evitando ir al colegio y relacionarse con niños en cualquier contexto.
  • Mantenerse en estado de alerta de forma constante.
  • Sentimiento de culpa y de responsabilidad de lo que ocurre.
  • Conductas huidizas.
  • Negación de los hechos.
  • Respuestas emocionales extremas como llanto incontrolado injustificado.
  • Temblores, palpitaciones, inquietud, nerviosismo, pesimismo…

Detectar o diagnosticar el bullying es complicado, pues los niños víctimas de acoso escolar suelen ocultarlo en el entorno familiar. Así, lamentablemente, solo suelen detectarse casos que por la gravedad de las lesiones o de los síntomas, resultan imposibles de ocultar.

La primera clave de toda forma de violencia es el manejo del poder en las relaciones interpersonales. La violencia está basada en un abuso de poder en la relación interpersonal entre el acosador y el acosado. Es decir, una persona no ejerce violencia contra quien quiere sino contra quien puede, porque para poder ejercer violencia sobre alguien, la persona tiene que haber logrado antes una posición de poder sobre el otro que le permita abusar de él.

El poder se puede definir como “la capacidad para influir en otra persona”. Es, por lo tanto, un concepto a priori neutro. No es algo negativo, el problema es el uso que la persona hace de ese poder. Brinda la posibilidad de hacer bien y de hacer daño juntos, porque se puede utilizar esa influencia para hacer sentir bien al otro, enseñarle o ayudarle; o se puede utilizar esa misma influencia para hacerle daño. Si la persona no tiene poder, no puede hacer daño.

Las familias y el diólogo, la clave para hacer frente al bullying

Determinar las causas del acoso resulta fundamental para hacer frente al problema pero el entorno del menor, su familia, profesores…, pueden desempeñar un papel clave en la prevención, detección e intervención contra el
acoso escolar. En este sentido, el diálogo constitutye la principal herramienta para enfrentarse al problema. Si los padres o profesores detectan cambios de humor o de comportamiento en el niño, hay que tratar de hablar con él para esclarecer el motivo. Es aconsajable mantener siempre la calma, escuchando y mostrando confianza en la versión de los hechos.

Si el niño confiesa sentirse acosado, es importante reforzar su autoestima y hacer que se sienta apoyado desde el primer momento, evitando cualquier sentimiento de culpabilidad. A la hora de hablar con los niños, es importante no no limitarse solo al niño acosado y al acosador, sino que también debe incluirse en el mismo al resto de compañeros o al círculo del menor, aunque no participen de forma activa en el acoso para, de este modo, educar sobre las consecuencias que puede tener el acoso.

En cuanto a su tratamiento, este dependerá de cada caso concreto, requiriendo un estudio individual del paciente y un abordaje conjunto de diferentes especialistas.

De este modo, desde Tu Vida On animamos a padres, madres y docentes a abordar el problema desde la perspectiva del diálogo, tanto para afrontar casos que se estén dando en la actualidad como para llevar a cabo una labor de concienciación que erradique esta fórmula de acoso en las aulas.

El bienestar de nuestros hijos es importante, como decíamos al principio del post, en todos los planos. Y desde Tu Vida On queremos brindarte información y fórmulas que protejan el bienestar de tus pequeños. En este sentido, el seguro de vida para mujeres Tu Vida, proporciona protección a ese bienestar de los tuyos en los momentos en que tú no puedas proporcionárselo. Te invitamos a conocer un poco más a fondo cómo Tu Vida puede proteger a quienes más quieres.

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