La educación no es una competencia exclusiva del colegio. Los padres también debemos poner de nuestra parte y mejorar su respuesta y comportamiento ante la discapacidad.

Puede que la llegada de un nuevo compañero o compañera a la clase altere el ambiente del aula. Especialmente si ese nuevo miembro padece algún tipo de minusvalía. El último estudio de Unicef sobre la discapacidad infantil alerta sobre las barreras a las que se tienen que enfrentar los niños con diversidad funcional. Desde edificios poco accesibles al trato despectivo de sus compañeros de clase. Por ello, aquí te dejamos una serie de consejos para ayudar a que tu hijo o hija sea un apoyo para que su nuevo compañero se integre en el aula.

Trata la discapacidad con absoluta naturalidad

Es normal que a tu hijo o hija le llame la atención que un compañero padezca algún tipo de discapacidad. Todo aquello que no comprendan, todo lo que se salga de lo normal (en su mundo), despertará su curiosidad. Por ello, el primer consejo es que no le censures esas dudas. Responde con naturalidad a todas sus preguntas. Explícales en qué consiste esa discapacidad y enséñales que ese nuevo compañero o compañera es completamente igual que él o ella. Que siente y padece tanto como el resto de las personas. Habla de la persona primero. El niño debe entender que la discapacidad es algo más, no lo que defina a una persona.

Empatía

Nuestro hijo debe desarrollar inteligencia emocional, entender que esa persona disfruta, sufre y padece como él. Por ello, un buen método para que aprenda a respetar a su nuevo compañero o compañera es que se meta en su piel. Sin embargo, debemos tener cuidado, tampoco debemos hacer que nuestro hijo o hija acabe por sentir pena. Hay una línea muy fina que separa el apoyo o la comprensión con la compasión. Si siente lástima por él o ella, creerá que su compañero o compañera es inferior, por ello es importante tener cierto equilibrio a la hora de transmitirle cómo debe comportarse con esa persona.

Jugar con sus nuevos compañeros

discapacidad integración niñosFomenta que tus hijos jueguen con sus nuevos compañeros. De este modo les ayudarás a que comprendan mejor que ese nuevo compañero es igual que ellos. Es un ejercicio fundamental si queremos reforzar todo aquello que le hayamos explicado en casa. La empatía, la tolerancia y el respeto se consolidan con el trato directo. Por tanto, anímales a que jueguen, a que se diviertan junto a su nuevo compañero o compañera.

Intolerancia ante la falta de respeto y el abuso

Anímale a que sea intolerante con el insulto, la mentira o el abuso. Es importante que sea tolerante con todo lo que le rodea. Que sea comprensivo con la diferencia. Ahora bien, todo tiene ciertos límites. Es probable que otros niños puedan reírse, insultar o abusar de ese nuevo compañero discapacitado. Es entonces cuando debemos premiar que no lo consienta, que sea intolerante con cualquier tipo de abuso y que se posicione en favor de su nuevo compañero.

Modelo de conducta

Eres su referente, sé su ejemplo. De nada sirve que le cuentes a tu hijo o hija con naturalidad en qué consiste la discapacidad de su compañero de clase si luego nos escucha decir improperios que hagan referencia a algún tipo de minusvalía. Por ello, da ejemplo.

En definitiva, la educación no se tiene que limitar exclusivamente al colegio. Debemos reforzar una serie de valores y actitudes en nuestros hijos para que sean personas educadas e integradoras. Al fin y al cabo, ellos son un reflejo de nosotros y sus actitudes, de las nuestras.

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