Un niño comienza a gatear y descubre ante él un mundo para explorar y con el que interactuar jugando. Su curiosidad no tiene límites e irá a más según vaya cumpliendo años. El primer lugar por el que empezará a explorar será su propia casa, por lo que tomar una serie de medidas que aseguren su bienestar y seguridad, es fundamental. Lo primero de lo que debes protegerle es de los enchufes, pero ¿cómo mantenerle a salvo?

Los bebés y los infantes son los que más quemaduras eléctricas sufren

Los niños son más vulnerables en los lugares en los que se sienten más seguros, es decir, ni la calle ni el parque, el lugar donde el peligro es más palpable es en casa. Y esto, se debe a varias razones, la principal es que los padres en casa bajan la guardia, porque dan por hecho que es un entorno seguro y de confianza.

Un dato alarmante es que los niños son los que más accidentes tienen con la corriente eléctrica. Pero, ¡tranquilos! con una buena prevención y unas medidas de seguridad óptimas para tu hogar, los accidentes se pueden evitar.

¿Y cuáles son las medidas de seguridad que te van a ahorrar un disgusto o lo que es aún peor una tragedia?

Los niños tienen una fijación con meter los dedos en todos los huecos que tienen a su alcance, y los enchufes son sus preferidos. Por lo que, instalar unos enchufes de seguridad es una buena idea. Esta clase de enchufes cuenta con una tapa que esconde los orificios que dan acceso a los contactos eléctricos por lo que impide que puedan meter los dedos y que reciban una descarga eléctrica.

También, les suele gustar los cables y mecanismo eléctricos. Si no los dejas a la vista o a su alcance te ahorras un disgusto. Y no solo porque pueda recibir una descarga si el cable está en mal estado, sino porque también evitas que al tirar del mismo se le caiga encima el aparato o electrodoméstico. Un ejemplo claro, es el cable de la televisión o de la minicadena.

Los aparatos que no estés utilizando, deberías de mantenerlos desconectados. Por un lado ahorras energía y tu factura de la luz disminuye, y por otro lado evitas los posibles accidentes domésticos.

Una medida de seguridad adicional que deberías tener en cuenta es la de utilizar cordones de seguridad como interruptores de falla o cortacircuitos.

¿Qué consecuencias tiene una lesión eléctrica?

Todo tipo de corriente eléctrica es capaz de atravesar el cuerpo del pequeño y dañarle internamente, llegando incluso a ser causa de paro cardíaco. Las quemaduras eléctricas no son para tomárselas a la ligera y toda precaución es poca. 
Pero, si la lesión ocurre y no ha podido ser evitada, lo mejor es actuar rápidamente. La AEP (Asociación Española de Pediatría) establece una serie de recomendaciones para actuar de manera correcta cuando un niño sufre una quemadura eléctrica:

  • Para evitar que un adulto se electrocute al intentar ayudar al niño, lo primero que se debe hacer es desconectar la electricidad del hogar. En el cuadro eléctrico del inmueble, aparece un interruptor general que al ser desconectado evita el suministro eléctrico de todos los aparatos.
  • Hay que acercarse al niño con materiales que no sean conductores de la electricidad, como la madera, el plástico, la goma, papel de periódico, etc. ¡Nunca con objetos metálicos ni húmedos!
  • Llamar al teléfono de emergencia y conservar la calma para poder dar el máximo de detalles al médico de urgencia, así como para poder escuchar con atención los primeros pasos de auxilio que nos indicarán, hasta que llegue la ambulancia.
  • Es recomendable, que se preste una mayor atención al menor en los días posteriores por si presentará alguna complicación, como dolores de cabeza, mareos, dificultad para respirar, inflamación cutánea, quemaduras, etc.

A modo de prevención necesitamos estar protegidos ante este tipo de imprevistos que pueden pasar a cualquier miembro de la familia, por lo que debemos realizar una reflexión sobre si nuestros hijos están protegidos en el que caso de que a nosotros nos llegue a suceder una tragedia de tal magnitud.

También, antes de que a nuestros hijos les pueda pasar algo similar, debemos concienciarles en los peligros que entraña algo tan habitual como la corriente eléctrica y que tan presente está en nuestros quehaceres diarios, para que sepan que cosas pueden o no hacer y evitar que sucedan estos peligros que se pueden convertir en situaciones realmente insoportables o en auténticas pesadillas.

Reducir el riesgo de accidentes depende exclusivamente de ti y tu familia, y con estos consejos y recomendaciones que te hemos facilitado, estáis preparados para evitar que tu niño sufra accidentes con la electricidad en casa. Disponer, además, de otras opciones que os protejan ante cualquier suceso en casa, nunca está de más.

¡Su crecimiento en un entorno seguro está en tus manos!

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