Generalmente, a una de las mejores noticias que nos pueden dar en la vida, le siguen nueve meses de ilusión conjugada con cierta preocupación. Es cierto que, en muchos casos, nos da igual si es niño o si es niña, “lo importante es que nazca bien”, afirman gran cantidad de mujeres.

Y aunque para muchas mujeres el embarazo puede ser un periodo duro, están más que dispuestas a soportar náuseas y dolores de espalda, con tal de que su pequeño nazca sano. Sí, nueve largos meses que, a pesar de las molestias, las futuras mamás desean que desarrollen de la forma que la naturaleza dicta de cara a la salud y bienestar de su bebé.

No obstante, los partos prematuros se siguen produciendo. Incluso, han aumentado de forma notable en los últimos diez años. Los partos prematuros son aquellos que tienen lugar antes de la semana 37 de embarazo. Afortunadamente, representan solo un 10 por ciento de los nacimientos, pero, lamentablemente, en ellos la tasa de mortalidad es elevada, así como el nivel de complicaciones que puede sufrir el bebé en caso de que sobreviva.

Pero en mano de la futura mamá está la posibilidad de actuar durante el embarazo de forma que se reduzcan las posibilidades de tener un parto prematuro, estableciendo las medidas necesarias que mitiguen el posible efecto de una serie de factores riesgo.

No obstante, aunque vivir un parto prematuro no es cuestión de suerte, sino que se pueden seguir una serie de actuaciones orientadas a evitarlo, también es cierto que en algunas ocasiones el hecho resulta inevitable.

Factores de riesgo de partos prematuros

Como comentábamos, existen algunas situaciones que elevan el riesgo de que el embarazo no llegue a su correcto término. Muchas publicaciones especializadas en temáticas relacionadas con el embarazo coinciden en enumerar como factores de riesgo situaciones como:

  • Preeclampsia. La preeclampsia es un trastorno de la gestación que suele producirse en la segunda mitad del embarazo y que se caracteriza por un aumento de la presión sanguínea.
  • Enfermedades de la madre. Enfermedades que pueda sufrir la gestante, tales como enfermedades renales, diabetes, enfermedades cardiacas o infecciones.
  • Embarazo múltiple. En la mayoría de los casos, si viene más de un bebé, estos suelen llegar al mundo antes del término del embarazo.
  • Que el embarazo haya sido fruto de la aplicación de técnicas de reproducción asistida, dado que ello suele llevar a un aumento de posibilidades de que el embarazo sea múltiple.
  • Complicaciones en la placenta. Este tipo de complicaciones, tales como placenta previa o desprendimiento de la misma, pueden adelantar el parto.
  • Problemas en el útero dados por defectos estructurales.
  • Haber tenido un parto prematuro con anterioridad o amenaza del mismo.
  • Que haya transcurrido menos de un año entre el actual embarazo y el anterior.
  • Que la futura mamá tenga menos de 18 años o más de 40 durante el embarazo.
  • Factores genéticos. Las mujeres cuya madre o hermana (al menos de madre) hayan tenido un parto prematuro, tienen un 60 por ciento más de posibilidades de dar a luz de forma prematura.

Cómo evitar un parto prematuro

A continuación se muestran una serie de pasos orientados a mitigar los riesgos de parto prematuro.

  • Llevar unos hábitos sanos y saludables durante el embarazo.
  • Practicar ejercicio físico moderado antes y durante la gestación. Es un hecho que las mujeres físicamente activas reducen el riesgo de dar a luz antes del término del embarazo.
  • Cuidar la alimentación durante los nueves meses de gestación, eliminando el consumo de cafeína, evitando los alimentos ricos en azúcares y grasas, aumentando el consumo de frutas y verduras y manteniendo una correcta hidratación.
  • No consumir alcohol, estupefacientes, medicamentos ni cigarrillos.
  • No dejar de acudir a ninguna consulta médica prenatal, aunque durante el embarazo la gestante se encuentre bien.
  • Mantener controlado el aumento de peso, sin que sea excesivo, pues este hecho lleva a mayor riesgo de parto prematuro.
  • Evitar el estrés, en cualquier entorno, tanto en el profesional como en el personal. El desarrollo del feto se ve afectado negativamente por la ansiedad y el estrés que pueda padecer la futura mamá.
  • Evitar en la medida de lo posible estar expuesta a ambientes con ciertos niveles de contaminación.
  • Conocer cuáles son los signos de alarma de un posible parto prematuro y saber reconocerlos a tiempo.

Y es que incluso antes de ser madre ya nos preocupa el bienestar de nuestros hijos. Por ello,, desde Tu Vida On queremos poner a tu disposición toda la información necesaria acerca de los riesgos que pueden afectarte, no solo a ti, sino también a quienes más quieres. Prevenirlos es determinante, como también lo es estar preparados para cuando se produzcan. Proteger el bienestar de los tuyos en algunos ámbitos es posible gracias a soluciones que garantizan cubrir ciertos riesgos en caso de que se produzcan. Tal es el caso de los seguros de vida para mujeres como Tu Vida, un seguro de vida que proporciona soporte económico a quienes dependen de ti en caso de que a ti te ocurra algo. Asimismo, este seguro de vida para mujeres ofrece coberturas de asistencia para que a quienes dependen de ti no les falten cuidados en caso de que tú no puedas proporcionárselos.

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