El sobrepeso y la obesidad infantil es uno de los problemas más generalizados mundialmente. Descubre una serie de hábitos que cambiarán tu dieta y ayudarán a mejorar los hábitos alimenticios de tus hijos.

La obesidad infantil es uno de los problemas más generalizados del siglo XXI. El sobrepeso en los más pequeños puede ser causa de numerosas enfermedades, dolencias e incluso de problemas psicológicos. Por ello, es muy recomendable combatir la obesidad infantil desde el principio con educación y un comportamiento saludable. Si nuestro hijo o hija padece de sobrepeso, es aconsejable comenzar a alimentarle de forma adecuada, fomentar que haga deporte o algún tipo de ejercicio. En España, el 19% de los niños y el 17% de las niñas tiene obesidad, según la OMS. Un dato preocupante que debemos abordar los padres con el mayor sentido común y con la mayor responsabilidad.

Estas son algunas de las recomendaciones más efectivas contra la obesidad infantil:

Dieta equilibrada

Lo primero, una dieta equilibrada. Se acabaron las napolitanas de chocolate, los bollos industriales y cualquier alimento que contenga grasas saturadas. En España, la dieta mediterránea está a la orden del día y debemos potenciarla en nuestros hijos. Más pescado, más frutas y más verduras. Y cómo no, evitar lo máximo posible los restaurantes de comida rápida.

Más educación alimentaria

Obesidad infantil 2Debemos enseñar a nuestros pequeños unos mínimos en cuanto a alimentación. Desde descubrirles alimentos saludables hasta marcarles una conducta en su forma de comer. Puede parecer absurdo, pero desarrollar unos conocimientos y hábitos alimenticios puede cambiar la manera de ver la comida y mejorar su alimentación. Aspectos como comer despacio o respetar los horarios de las comidas, mejorarán su digestión y generarán mejores hábitos en su alimentación.

Actividad deportiva

No es necesario que se convierta en un deportista de élite. Pero si nuestros hijos comienzan a hacer ejercicio reducirá el colesterol, tonificará sus músculos y mejorará todo el sistema cardiovascular. Puedes empezar proponiéndole a tu hijo o hija que camine 30 minutos. Paseos cortos. Que te acompañe a hacer la compra o a pasear a los perros. Los deportes en equipo también son una buena solución, pues además de pasárselo bien y socializar con sus compañeros le ayudará a acelerar su metabolismo y mantener un peso saludable.

Evitar el sedentarismo

Puede parecer que lo contrario a no moverse sea hacer deporte. Pero no es así. Hay que evitar que nuestro hijo o hija se pase todo el día tumbado en el sofá viendo la televisión o sentado en su habitación jugando a la videoconsola. La actividad física diaria es necesaria. Aunque sea para sacar la basura y que ayude a preparar la cena. Es aconsejable que nuestros hijos no se pasen más de dos horas sin moverse.

Sé un modelo de conducta

Eres su referente. Da ejemplo. De poco sirve que le demos consejos para cuidar su salud y que cuando lleguemos de trabajar nos tumbemos en el sofá durante más de cuatro horas seguidas. Si queremos motivar a nuestros hijos a hacer ejercicio, a moverse, debemos predicar con el ejemplo. Otro método para ayudar a que nuestros hijos se introduzcan en el mundo del deporte es practicarlo con ellos. Ir a pasear, a correr o incluso a montar en bici con ellos es un buen modo de fomentar que nuestro hijo o hija haga ejercicio.

En definitiva, no hace falta que nuestros hijos sean unos atletas ni tengan una dieta estricta. Para conseguir unos hábitos saludables es más importante que tenga una educación y conocimiento de la comida, que sepa qué es beneficioso para su salud y qué no lo es. Este conocimiento servirá de base para su futura salud y bienestar.

¿QUIERES GANAR UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE?
Únete al programa de embajadoras de Tu vida ON
SABER MÁS
Artículo previoRespira profundo y sin humo
Siguiente artículoEl paso de los años es inevitable, envejecer es opcional

DEJA UNA REPUESTA

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduce tu nombre aquí