Todos los que somos padres, seguramente en alguna ocasión, hemos pensado que la relación de nuestros hijos con sus abuelos, no es la misma que éstos tenían con nosotros cuando éramos pequeños. La paciencia de repente se dilata, las muestras de cariño se multiplican y los enfados desaparecen. Y es que la responsabilidad no es la misma. Los abuelos no tienen que centrar sus esfuerzos exclusivamente en educar, sino que se centran en vivir y disfrutar ese tiempo que comparten, sabiendo que son los padres las principales referencias de los pequeños.

Hoy queremos hablaros de la importancia de cuidar y mantener la relación entre ambos. Ésta es beneficiosa para todos y así lo respalda la ciencia, como os comentamos a continuación.

Beneficios de la relación entre abuelos y nietos

Es un hecho que el vínculo entre abuelos y nietos es único y especial además de beneficioso para ambas partes. Y la ciencia así lo confirma, como la investigación publicada por la revista de la Sociedad Norteamericana de Menopausia, donde detallan que cuidar y atender a los nietos ayuda a prevenir el deterioro cognitivo, así como evita el desarrollo de enfermedades crónicas como el Alzheimer, que afecta a 1 de cada 10 personas mayores de 65 años.

Los abuelos se sienten útiles ya que se ven valorados, además también perciben la responsabilidad de tener a su cargo la protección del pequeño/a, hecho que hace que mejoren sus habilidades cognitivas y su agudeza visual. Cuidar de los nietos requiere de una cierta exigencia física y emocional que influye de forma positiva en diferentes procesos mentales, así como en varias funciones del organismo. No olvidemos que cuando nuestros mayores se jubilan, existe la posibilidad de que caigan en una rutina que desencadene en una vida poco activa, provocando como consecuencia que se sientan desplazados y poco considerados. Nosotros, desde nuestro papel de hijos y padres de sus nietos, deberíamos intentar evitar que se sientan así. Estableciendo vínculos familiares fuertes y haciendo que éstos sientan tanto nuestro apoyo como el de nuestros hijos, podemos ayudar a evitar estas sensaciones.

¿Y quién no ha pensado en alguna ocasión que el cuidar de los nietos evita posibles depresiones en los abuelos? Pues bien, la ciencia ha demostrado que efectivamente es así.  Según el Instituto sobre el Envejecimiento de la Universidad de Boston, los abuelos que tienen una estrecha relación con sus nietos, padecen menos depresiones a la par que los nietos presentan un bienestar psicológico hasta bien entrada la edad adulta.

No obstante, el mayor beneficio que experimentan tanto abuelos como nietos es el aprendizaje. Las nuevas tecnologías, en este sentido, pueden ser un buen medio para tal objetivo, aunque no olvidemos que la transmisión de conocimientos y valores, es uno de los mejores regalos que nuestros padres pueden hacer a nuestros hijos.

Cabe destacar, que el solicitar ayudar a los abuelos para el cuidado de sus nietos debe tener unos límites. Rebasarlo puede desencadenar el efecto contrario, provocando en nuestros padres un exceso de estrés y un desgaste físico.

Desde el prisma de los nietos, los beneficios también son inmensos. Según el psicólogo Erick QuesadaLos niños tienen la capacidad de contar con más vínculos afectivos y esto les permite desarrollar ciertas habilidades sociales”.

Cambios sociodemográficos que influyen en la relación entre abuelos y nietos

Según un estudio sobre los factores que predicen la calidad de la relación entre abuelos y nietos desde la percepción de los jóvenes realizado por la Universidad de Valencia en cooperación con la Universidad de Kent (Ohio. EE.UU.) pone de manifiesto varios aspectos clave que, con el paso del tiempo, han sido protagonistas e influyentes en la relación entre ambos:

  • La frecuencia del contacto entre abuelos y nietos.
  • La relación cercana y frecuente entre abuelos y padres.
  • Las actividades de acompañamiento (conversar, pasear, mirar fotos y recuerdos familiares, visitar amigos y familiares, discutir y tomar decisiones, rezar) entre abuelos y nietos.
  • La percepción del abuelo/a como cuidador y como maestro, fuente de adquisición de conocimientos y destrezas.

Todo ello nos lleva a la conclusión de que las relaciones intergeneracionales se pueden alimentar, consiguiendo fortalecer esos vínculos, convirtiendo la figura de los abuelos en una pieza clave en el sistema familiar.

Así que ya sabes, deja que tus hijos disfruten de sus abuelos, teniendo presente que debe ser siempre hasta el punto en que ellos lo hagan voluntariamente y no por obligación.  Toma la iniciativa e intenta que pasen tiempo de calidad juntos, ya que el fortalecimiento de ese vínculo, seguramente traerá risas, cariño, respecto y beneficios para todos. ¡Hay muchas formas de cuidar y proteger a nuestra familia!

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