Seguro que son muchas las heridas que has curado a tu pequeño. Cortes en casa, caídas en el parque… Para que ‘la sangre no llegue al río’, tenemos que estar preparados y tener claro cómo actuar. Sobre todo, si la herida presenta cierta longitud o profundidad. En este sentido, repasamos algunos consejos a tener en cuenta de la mano de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría.

Seguro que más de una vez has tenido que curar una herida. Algo aparentemente sencillo, pero que, en ocasiones, no hacemos del todo bien. Para evitar una hemorragia y actuar de modo que la herida cicatrice correctamente debemos tener en cuenta cómo es la herida y en función de ello, seguir unos pasos determinados.

Según la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, si el corte es pequeño y sangra poco, lo primero que debemos hacer es lavar la herida con agua para limpiarla de polvo y suciedad. A continuación, lávala con agua y jabón suave, enjuagándola completamente. En el caso de las heridas pequeñas, no en todos los casos es necesario utilizar una solución antiséptica. A continuación, cubre la herida con una tirita o gasa esterilizada. Examina la herida todos los días. Si la venda se moja, cámbiala por una nueva. Cuando la herida empiece a cicatrizar creando costra, retira el vendaje.

Si la herida sangra mucho o el corte es grande, lava con cuidado la herida con agua. Coloca un trozo de gasa esterilizada o un paño limpio de forma que cubra la herida. Nunca hagas un torniquete. Lo que sí debes hacer, si es posible, eleva la parte del cuerpo lesionada a una altura superior a la del corazón. Presiona la herida durante cinco minutos con la palma de la mano sobre la gasa o paño. Durante ese tiempo no retires los coágulos de sangre que pudieran adherirse a la gasa. Del mismo modo, si la gasa se empapa, no la cambies por otra. Sigue presionando colocando otra gasa sobre la primera.

Ante heridas grandes, la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría recomienda acudir siempre al médico. También en los casos en que:

  • Tras cinco minutos de presión sobre la herida, esta no para de sangrar o comienza a sangrar de nuevo.
  • Si se ha clavado un objeto de dimensión relativamente grande. Acude al médico sin extraerlo. Se consideran objetos grandes aquellos cuyo diámetro o longitud supera 1 cm.
  • Si la herida es en la cara o en el cuello.
  • Si la herida fue causada por un animal, una mordedura humana, una quemadura, un accidente eléctrico o una perforación realizada, por ejemplo, por un clavo.
  • En el caso de que la herida sea más grande de un centímetro o si parece profunda, ya que pueden ocasionarse daños en los nervios o tendones.
  • Ante la duda de si necesita puntos de sutura.
  • Si la herida esta roja, hinchada, caliente al tacto o con pus en el interior, ya que puede haber infección.
  • Si la herida se ha producido con un objeto sucio, por si fuese necesario administrar una vacuna antitetánica.

En el caso de producirse la separación de una parte del cuerpo, como por ejemplo la falange de un dedo, debemos recoger la parte del cuerpo desprendida, meterla en una bolsa y conservarla en frío. Llama al 112 y sigue sus instrucciones.

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